Qué es y de dónde procede
El Apócrifo de Ezequiel es una obra judía de los primeros siglos que no se conserva completa. Se conocen fragmentos gracias a citas de autores cristianos, entre ellos Clemente de Alejandría y Epifanio de Salamina, y a un papiro antiguo que conserva parte del texto. El libro se atribuía al profeta Ezequiel, aunque no formó parte de su libro canónico, y es un ejemplo de los escritos que crecían en torno a los grandes profetas.
Qué contiene
Uno de los fragmentos más conocidos, citado por Epifanio, es una parábola sobre un rey que tiene un huerto y pone a guardarlo a un ciego y a un cojo. El cojo, desde el lomo del ciego, ve los frutos y los dos los roban; cuando el rey pregunta, cada uno se disculpa por su defecto, hasta que el rey los junta y los castiga. La parábola se interpreta como una imagen del alma y del cuerpo, que responden juntos ante el juicio. Se encuentra una versión similar en tradiciones rabínicas.
Cómo leerlo hoy
Con tan pocos restos es imposible reconstruir la obra completa, y solo sirven como testimonio parcial. Son útiles para ver cómo circulaban en el mundo judío y cristiano parábolas y tradiciones atribuidas a los profetas, y cómo un mismo relato podía adaptarse a públicos distintos. Se relaciona con el tema del juicio y la responsabilidad que aparece en el libro bíblico de Ezequiel.
Para seguir leyendo
Para el libro canónico, abre Ezequiel, especialmente los capítulos 18 y 34, sobre la responsabilidad personal y los pastores. Para otras obras perdidas que se conocen por citas, lee los Fragmentos antiguos y los Fragmentos de Papías y Cuadrato, incluidos en este acervo.
Fuentes
- J. H. Charlesworth (ed.), The Old Testament Pseudepigrapha, vol. 1 (Garden City: Doubleday, 1983). (Apocryphon of Ezekiel).
- Epifanio, Panarion 64.70.