2 Enoc · Capítulo 58
- 1Escuchadme, hijos míos, hoy.
- 2En aquellos días, cuando el Señor descendió a la tierra por causa de Adán, y visitó a todas sus criaturas, que él mismo creó, después de todas estas él creó a Adán, y el Señor llamó a todas las bestias de la tierra, a todos los reptiles, y a todas las aves que vuelan en el aire, y los trajo a todos delante de la faz de nuestro padre Adán.
- 3Y Adán dio los nombres a todas las cosas vivas en la tierra.
- 4Y el Señor lo nombró gobernante sobre todo, y sujetó a él todas las cosas bajo sus manos, y las hizo mudas y las hizo necias para que fuesen mandadas por el hombre, y estuviesen en sujeción y obediencia a él.
- 5Así también el Señor creó a cada hombre señor sobre todas sus posesiones.
- 6El Señor no juzgará una sola alma de bestia por causa del hombre, sino que adjudica las almas de los hombres a sus bestias en este mundo; pues los hombres tienen un lugar especial.
- 7Y como cada alma de hombre es según el número, semejantemente las bestias no perecerán, ni todas las almas de bestias que el Señor creó, hasta el gran juicio, y ellas acusarán al hombre, si él las alimentase mal.