2 Baruc · Capítulo 53
- 11. Y después de haber dicho estas cosas, me dormí allí y tuve una visión, y ¡he aquí!, una nube subía de un mar muy grande, y yo me quedé mirándola, y ¡he aquí!, estaba llena de aguas blancas y negras, y había muchos colores en esas mismas aguas, y como si se viese la semejanza de un gran relámpago en su cumbre.
- 22. Y vi la nube pasando rápidamente en veloces cursos, y cubrió toda la tierra.
- 33. Y aconteció después de estas cosas que la nube comenzó a derramar sobre la tierra las aguas que había en ella.
- 44. Y vi que no había la misma semejanza en las aguas que de ella descendían.
- 55. Porque al principio eran en extremo negras por un tiempo, y después vi que las aguas se volvieron brillantes, mas no eran muchas, y después de estas cosas nuevamente vi aguas negras, y después de estas cosas nuevamente brillantes, y nuevamente negras y nuevamente brillantes.
- 66. Ahora bien, esto se hizo doce veces, mas las negras eran siempre más numerosas que las brillantes.
- 77. Y aconteció al fin de la nube, ¡he aquí!, llovió aguas negras, y eran más oscuras que todas aquellas aguas que existieron antes, y el fuego se mezcló con ellas, y donde descendieron esas aguas, causaron devastación y destrucción.
- 88. Y vi después de estas cosas aquel relámpago que había visto en la cumbre de la nube, que la tomó y descendió a la tierra.
- 99. Y aquel relámpago brilló en gran manera, de modo que iluminó toda la tierra, y sanó aquellas regiones donde las últimas aguas habían descendido y causado devastación.
- 1010. Y se apoderó de toda la tierra y tuvo dominio sobre ella.
- 1111. Y vi después de estas cosas, y ¡he aquí!, doce ríos subían del mar y comenzaron a rodear aquel relámpago y a quedar sujetos a él.
- 1212. Y a causa de mi temor desperté.