1 Clemente · Capítulo 40
- 1Siendo estas cosas claras para nosotros, y habiendo mirado a las profundidades del conocimiento divino, debemos hacer en buen orden todas las cosas que el Señor mandó que cumplamos en las estaciones determinadas.
- 2Que las ofrendas y ministerios sean realizados, y no descuidada o desordenadamente, sino en los tiempos y estaciones determinados.
- 3Dónde y por quién él quiere que sean realizados, él mismo fijó por su supremo designio.
- 4Pues al sumo sacerdote fueron dadas sus propias funciones; a los sacerdotes fue designado su propio lugar; y a los levitas son impuestos sus propios ministerios.