David y Goliat
Lectura recomendada
1 Samuel 17:20-51
Reflexión
La historia es demasiado conocida para leerla con atención. Observa lo que David dice y lo que no dice: no presume de puntería, anuncia que "de Jehová es la guerra". Rechaza la armadura de Saúl porque nunca la probó: no intenta vencer con las herramientas de otros. Y el argumento que lo mueve no es valentía natural, es indignación: "¿quién es este filisteo incircunciso, para que provoque a los escuadrones del Dios viviente?". Antes del gigante, ya había enfrentado al león y al oso él solo, sin público. La victoria pública se construyó sobre victorias que nadie vio.
Aplicación práctica
Ponle nombre a tu "gigante" actual y escribe al lado una victoria pasada de Dios en tu vida. Enfréntalo recordándola.
Oración
Dios viviente, la batalla es tuya. Dame valor para enfrentarla con las armas que tú me diste, no con las de otros. Amén.