Los Profetas del Sur
Lectura recomendada
Isaías 6:1-13 y Miqueas 6:6-8
Reflexión
En el año que murió el rey Uzías, cuando la seguridad política se vino abajo, Isaías ve al Señor en el trono. La visión lo quiebra ("¡ay de mí! que soy muerto"), lo purifica con el carbón encendido y lo envía. Es el orden correcto: ver a Dios, verse a sí mismo, después ir. Miqueas, contemporáneo suyo, resume lo que Dios pide en una frase que vale por un tratado: "hacer juicio, y amar misericordia, y humillarte para andar con tu Dios". No es ritual, no son sacrificios en masa. Los profetas del Sur insisten en lo mismo: culto sin justicia social es ofensa, no adoración.
Aplicación práctica
Practica hoy las tres cosas de Miqueas 6:8 en un solo acto concreto: algo justo, hecho con misericordia y sin alarde.
Oración
Señor, heme aquí, envíame a mí. Enséñame a hacer justicia, amar la misericordia y andar humildemente contigo. Amén.