Vida en el Espíritu
Lectura recomendada
Romanos 8:1-17,28-39
Reflexión
Romanos 8 es la cumbre de la carta. Empieza con "ninguna condenación" y termina con "nada nos podrá apartar del amor de Dios". En el medio, la vida cristiana real: el Espíritu que habita en nosotros, que vivifica el cuerpo mortal, que nos hace clamar "Abba, Padre", la palabra íntima que usa un niño. Pablo no promete ausencia de sufrimiento; dice que gemimos junto con la creación. La famosa promesa del versículo 28 no es "todo es bueno", es "a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien": Dios teje incluso lo que dolió. Nada de eso borra el dolor; todo eso cambia su destino.
Aplicación práctica
Ponle nombre a lo que más te condena por dentro y lee Romanos 8:1 diciendo ese nombre antes del versículo.
Oración
Espíritu Santo, da testimonio a mi espíritu de que soy hijo de Dios. Que viva como quien ya no está condenado. Amén.