Hechos de Pedro · Capítulo 34
- 1Y una cierta mujer que era en gran manera hermosa, la mujer de Albino, amigo de César, llamada Jantipa, vino ella también a Pedro, con las demás matronas, y se apartó ella también de Albino. Estando él, pues, enfurecido, y amando a Jantipa, y maravillándose de que ella no quisiese dormir ni aun en el mismo lecho con él, embravecióse como una fiera y quería quitar la vida a Pedro; porque sabía que él era la causa de haberse ella apartado de su lecho. También muchas otras mujeres, amando la palabra de la castidad, se apartaron de sus maridos, porque deseaban adorar a Dios en sobriedad y pureza. Y habiendo gran turbación en Roma, Albino hizo saber su estado a Agripa, diciéndole: O véngame tú de Pedro que ha apartado a mi mujer, o me vengaré yo mismo. Y Agripa dijo: Lo mismo he padecido de su mano, porque él ha apartado a mis concubinas. Y Albino le dijo: ¿Por qué, pues, te detienes, Agripa? Hallémosle y démosle muerte como a practicante de artes mágicas, para que tengamos de nuevo a nuestras mujeres, y venguemos también a los que no pueden darle muerte, cuyas mujeres asimismo él ha apartado de ellos.